viernes, marzo 20, 2009

Vertebrae By Vertebrae


Otra vez llego,
Otra vez se esfuma,
Nuevamente toco tierra,
Nuevamente zarpa sin respuesta.
Arribo, sonrío y el día inicio,
Vivió, toco, bebió y se fue,
Dijo no.



La belleza del tiempo al contar los minutos en su piel se encapsula en una constante neblina que abraza a mi mente, el fue la variante, la constante esta impregnada en la historia, el final siempre vulnerable en su vida, en la mía fue la simple realidad.


El ser se concibió en su esfera personal, el hacer se dejo para después, el vivir en su tiempo y sentir su espacio fue la meta, pero la justicia cósmica mueve los hilos de un destino en unos pies que siempre caen, se hace presente en la naturaleza de nuestra existencia, aun que mi percepción no entienda si es por ser victima o victimaria.


Mundanamente su cuerpo muchas veces transformo el presente en un suspiro impregnado de pasiones,…no dije no, en su cuerpo y sus formas escribí la teoría de pasiones,..Pero esa conciencia natural, esos malos impulsos, lo bueno termina, lo perecedero llega, la conciencia se asienta en el presente, los olores mezclan las sensaciones y abren sentidos…pero es tarde… el silencio no comprende, el vacío cierra opciones, las paredes no simulan su presencia en tu vida, el ya se fue, tu debes sonreír, sacudirte las manos, sacudir el polvo de tu cabello y volver a sonreír, porque al morir descansa tu alma, se libera tu cuerpo.

1 comentario:

Unknown dijo...

Otra vez sobre la marcha

Caray, es bueno sobrellevarse, pero es cansado, vivirlo reiteradamente, mi espiral se esta acelerando, ya no corro, vuelo

La evolucion del destino cambiante se hace presente, ahora dire ¿Me tocara ser feliz?

Es una estampida de felicidad que no se manejar, jamas he sido bueno manejando emociones

Me alegro que no halla habido daño colateral, hiciste lo que tenias que hacer, le dijiste adios y a seguir con tu vida

El ahora es, reencarnar nuestra previa forma y seguir, evolucionar al pasar de los segundos y momentos

Hasta que al fin

Llegue nuestra dichosa felicidad efimera que tanto anhelamos